Mujer, sexo y actitud: ¿activa o pasiva?
En la cama, algunas mujeres evitamos pedir y mostrar. Pensamos que, ante un gesto atrevido, el hombre puede molestarse o vernos como demasiado experimentadas. Cargamos con prejuicios y mitos y nos cuesta deshinibirnos. Ellos, en tanto, ¿nos buscan santitas o entregadas al máximo? ¿Qué opinás? El mundo del contacto erótico es tan amplio que reducirlo a unas pocas acciones es privarse de una multiplicidad de sensaciones. La repetición de las mismas prácticas es un camino directo a la rutina y, por ende, a la insatisfacción. Tenemos que aprender a reconocer que la vida sexual –y la vida en general- requiere cambios: demanda provocar (y provocarnos) y buscar y explorar nuevas formas de relación. Las situaciones conocidas terminan aburriendo, o perdiendo la adrenalina de lo nuevo. Es clave renovar. El deseo sexual no se define sólo como “las ganas” de tener sexo: también tienen que ver con las fantasías que lo acompañan y, fundamentalmente, con la búsqueda de una intensidad...